Mindfulness y su aplicación a la hora de la Comida

El mindfulness, no es otra cosa que estar atent@ y concentrarse en el momento presente. Tiene una aplicación clara a la hora de comer, por lo que se utiliza en programas de pérdida de peso o control de la ansiedad.

Cuando hablamos de la práctica de mindfulness, hablamos de meditación o concentración en el momento presente.  A alguno se le puede venir a la cabeza, gente en la postura del loto y diciendo Oooom!. Pero nada tiene que ver con esto, ni con dejar la mente en blanco, ni nada místico. Sólo se trata de prestar atención al momento presente.

¿Estamos realmente atentos al presente? En el mundo actual en el que vivimos podemos decir que no. Estar presente no es lo normal. A veces no disfrutamos de la compañía porque estamos chateando con el móvil. Es por eso que no nos damos cuenta de lo que comemos, porque estamos a la vez viendo la tele, delante del portátil, con el móvil o con la mente en otro sitio (normalmente problemas).

En el mundo en el que vivimos, la mayoría come de forma inconsciente. No sabemos reconocer en nuestro cuerpo las señales de hambre y saciedad, ni nuestros antojos (hambre emocional). Por eso cuando comemos inconscientemente se producen varios efectos perjudiciales:

  1. Comer compulsivamente: Se come en grandes cantidades sin control, sin darse cuenta de que estás comiendo demasiado, muy rápidamente. A la larga conduce al sobrepeso y obesidad.
  2. Comer emocionalmente: Se come como reacción a un estado emocional, por ejemplo, comer grandes cantidades de chocolate por un problema en laboral, en un intento de sentirse mejor.
  3. Comer por señales externas: Se come demasiado por vernos en entornos o situaciones que provocan antojos, como estar con otras personas en restaurantes de fast food, o comer dulces porque nos atrae el olor.

Hay estudios que demuestran que usando técnicas de Alimentación consciente, mejoran estos problemas, y por tanto las personas que quieren perder peso, lo consiguen.

Hoy mismo puedes empezar a hacer consciente tu comida:

  • Come sin distracciones: sin televisión, teléfono móvil ni lectura y sin discusiones.
  • Come lentamente: Mastica bien y haz pausas entre bocado y bocado para sentir la saciedad, que tarda unos 20 minutos en llegar a tu cerebro.
  • Come cuando tengas hambre: escucha a tu cuerpo y valora la cantidad de hambre que tienes, después planifica la cantidad de comida que necesitas y el tipo.
  • Pon tus sentidos en la comida: Analiza qué hay en tu plato y disfruta de la diferencia entre sabores, aromas, texturas, colores e incluso sonidos cuando comes
  • Respira: Intenta respirar hondo antes de empezar a comer para disminuir los niveles de estrés y conseguir calmarte antes de comer.
  • Disfruta de la comida: Encuentra el placer en las cosas sencillas, desde la frescura de una hoja de lechuga hasta el crujir de una manzana o la intensidad de comer una yema de huevo.
  • Valora cómo te sientes después de comer: Reconoce el efecto que tienen los alimentos, y podrás asociar tus sensaciones (buenas y malas), con lo que comes.
  • Deja de comer a tiempo: Cuando estés llen@, para. Puedes disfrutar de la siguiente comida y será mejor que sentirse mal el resto del día.

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